JULIO DOMINGUEZ ARJONA Sevilla 29 de Enero de 2007
Don Victor José Gonzalez Ramallo, nos hace
una nueva e interesantisima entrega
El próximo mes de octubre se cumplirán
cuarenta años desde la bendición de la actual talla de la
Virgen de los Dolores de la hermandad de Santa Cruz. Muchos pensarán
que esta imagen ha sido la única de la hermandad que ha procesionado
bajo palio al estrenarse éste también en los años
sesenta tras ambicionar este logro la hermandad casi desde su fundación.
Lo cierto es que el estreno del primer y único paso de palio de
Santa Cruz antecedió en más de tres años al de la
talla de Antonio Eslava.
El estreno del paso de palio estaba previsto para la Semana Santa de 1964
pero un accidente sufrido por el orfebre Emilio García Armenta,
diseñador y director de todo el proyecto, obligó a retrasarlo
hasta el Martes Santo 13 de abril de 1965. El inesperado retraso propició
que al haber sido modificada la imagen de la Virgen de los Dolores que
hasta entonces procesionaba a los pies del Cristo de las Misericordias,
éste saliese solo por primera vez en el único paso de la
cofradía. Nuestra fotografía de hoy corresponde a esa primera
salida del paso de palio de Santa Cruz. Lo primero que nos llama la atención
es que la Virgen de los Dolores no es la actual si no la que venía
acompañando al Cristo en el paso único desde 1957. De todas
formas si la comparamos con la fotografía de una anterior entrega
nuestra apreciaremos el escaso parecido entre ambas ( VER). Ello se debe a que la Junta de Gobierno encargó
al escultor Juan Abascal la adaptación de la antigua talla que había
cedido ya en 1922 Fernando de Ybarra y que se había recuperado como
titular en 1957 tal y como hemos explicado en dos anteriores entregas ( VER
; VER
). La somera restauración prevista consistente en modificar la postura
arrodillada y modificar la mirada de la Virgen de los Dolores para que
pudiese procesionar bajo palio fue mucho más allá de lo previsto,
entregando Juan Abascal una imagen prácticamente nueva como podemos
apreciar en nuestra fotografía. Sin duda esta profunda transformación
animó a la Junta de Gobierno a adquirir a Antonio Eslava en 1967
la actual talla.
En cuanto a las andas podemos apreciar, y el dato nos permite fechar la
fotografía con exactitud, que la labor de bordado del techo de palio
por Guillermo Carrasquilla no estaba terminada en esa primera salida de
1965, luciendo aisladamente el precioso medallón de madera policromada
de Rafael Barbero representando la Coronación de la Virgen. Otro
aspecto más difícil de apreciar es que los varales eran más
largos que actualmente lo que dificultó extraordinariamente esa
primera salida por la pequeña puerta de la parroquia de Santa Cruz
a las órdenes de un octogenario Rafael Ariza. Los varales se acortarían
en siete centímetros al año siguiente, modificándose
así mismo los zancos confiriéndole a este pequeño
pero proporcionado paso su aspecto característico. Sirvan estas
líneas de recuerdo a esta Virgen de los Dolores que, tras presidir
el paso de palio en las Semanas Santas de 1965 a 1967 se exhibiría
fugazmente en el extinto Museo de las Cofradías hasta ser donada
a la parroquia de Bonares en 1968