JULIO DOMINGUEZ ARJONA Sevilla 21 de Septiembre
de 2006
Don Victor José Gonzalez Ramallo, nos hace
una nueva e interesantisima entrega
El pasado fin de semana celebró sus
cultos anuales a la Virgen de los Dolores la Hermandad de Santa Cruz que
adoptó la fecha del calendario litúrgico oficial en detrimento
del tradicional Viernes de Dolores que conservan otras hermandades de igual
advocación como, por ejemplo, las Penas de San Vicente. La titular mariana de la cofradía
que cierra el Martes Santo ha tenido sin duda una vida azarosa en su siglo
de existencia, bajo la advocación de Nuestra Señora de los
Dolores. Desde su primera salida procesional el 18 de abril de 1905 a los
pies del Cristo de las Misericordias hasta presidir a partir de 1965 el
elegante paso de palio creado para ella, al menos cuatro tallas diferentes
han encarnado a la Virgen de los Dolores. La primera fue la talla de Emilio
Pizarro y Cruz que, retirada durante muchos años del culto,
la hermandad tuvo a bien recuperar recientemente bajo la advocación
de Santa María de la Antigua para recomponer la estampa del Stabat
Mater en su paso de Cristo. En 1920 y 1921, el Cristo de las Misericordias
estuvo acompañado al pie de la cruz por la Virgen de la Antigua
que sigue venerándose en la Iglesia de la Magdalena, antigua titular
junto al Nazareno de la Candelaria de la extinguida Hermandad de la Antigua
y Siete Dolores. La tercera imagen que recibiría la advocación
de Nuestra Señora de los Dolores fue cedida por el feligrés
de Santa Cruz, don Fernando Ybarra Llorente procesionando
transitoriamente en los años veinte y tras un periodo en que la
hermandad retomaría la imagen primitiva de Pizarro, lo volvería
a hacer a partir de 1957.
La fotografía de hoy podemos datarla
sin temor a confusión en el Martes Santo 16 de abril de 1957. En
ese año el señor Ybarra, ya de avanzada edad, decide donar
definitivamente la imagen dieciochesca a la hermandad de Santa Cruz que
la incorpora de nuevo en su todavía único paso. Las prisas
del momento llevaron a colocar a la Virgen en el lateral izquierdo del
Cristo como venía haciéndose con la imagen de Pizarro, sin
tener en cuenta el acusado giro de la cabeza que tenía la "nueva"
imagen. Ello traería como consecuencia la insólita estampa
que hoy traemos en la que Nuestra Señora de los Dolores parece apartar
la mirada de su Hijo, dirigiéndola hacia el público. Advertida
la hermandad del extraño efecto que produjo esta disposición
a partir de 1958 la Virgen ocuparía el lateral derecho para componer
un Stabat Mater más coherente. Poco duraría esta disposición,
pues al retomar la cofradía su antigua aspiración de contar
con un paso de palio la talla, atribuida con reservas a Blas Molner
sería profundamente remodelada por Juan Abascal para presidirlo.
En 1965, 1966 y 1967, sería esta imagen la que figuraría
bajo palio, tal y como podemos apreciar en una postal de la conocida serie
"Escudo de Oro" hasta ser sustituida definitivamente en 1968 por la actual Virgen
de los Dolores de Antonio Eslava. Ese mismo año se expondría
transitoriamente en el Museo de las Cofradías como ya hemos explicado
en una anterior entrega ( VER) antes de ser donada a la parroquia de Bonares
(Huelva) donde recibe culto como Nuestra Señora del Rosario.
A parte de la extraña disposición
de la imagen de la Virgen, puede a algunos sorprender el artístico
encuadre de la fotografía de hoy, tomada en la parte ancha de Placentines.
El ser de día nos indica que está tomada en el recorrido
de ida de la cofradía. Hasta la irrupción de la cofradía
de los Javieres ese mismo año y el progresivo
incremento del número de nazarenos de las cofradías del Martes
en los primeros sesenta, Santa Cruz accedía a la Campana directamente
por la Plaza Virgen de los Reyes, Francos y Cuna. Tras experimentar un
curioso recorrido por Fabiola y la Alfalfa en 1963 y 1964, el estreno del
paso de palio le obligó a adoptar su itinerario de ida actual por
la Plaza de la Alianza y el Compás de la Laguna.