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| Recuerdo cierto
programa de televisión en el que se hacia una curiosa definición
de turista, como visitantes foráneos sin intenciones beligerantes.
Evidentemente los romanos, los árabes, los franceses del siglo XIX,
no visitaran precisamente por placer, mas bien vinieron a quedarse una
temporada mas o menso largas por c..(piiiiiiii).-
Hecha esta importante aclaración, como en Mayo florecen las flores, en Verano y mas en una ciudad monumental como la nuestra florecen los turistas, los cuales como entes abstractos, como sucede con "el enemigo", "los contribuyentes", "los parados", "los lo que sea" requieren una clasificación y distinción, para aprender a conocerlos y no caer en no deseados equívocos.- En primer lugar hemos de diferenciar los turistas de los "guiris", estos últimos son como turistas adoptados, son como de la familia, procedentes de los Estados Unidos ( ¿de donde? de America hombre, de America) , que vienen a estudiar nuestras culturas y tradiciones y al final se acaban enterando mejor que nosotros. Es muy fácil distinguirlo se los encuentra uno a la 8 de la mañana cruzando el puente de San Telmo o el puente de Triana: no se sabe porque pero a los guiris les encantan vivir al otro lado del río, perfectamente duchados, peinados, maqueados , mochila a la espalda y sea invierno o verano con sandalias ( se pronuncia andalias) y hablando entre ellos en ingles y residen en los llamados pisos de estudiantes .- Tampoco se debe confundir el turista con "los de la ferias del Rocio", esto son como aves migratorias, porque proceden del AVE, y vienen solo en Semana Santa, Feria o Rocío, y viene por lo general de Madrizzz , ya saben se pueden oír cosas como "la pegue a la niña porque la deje un libro y le había roto ". Como los anteriores son fácil de distinguir porque por lo general, les encanta ir con sus amigos de Sevilla a tomar unos vinos, con pichos de tortilla, después de ver la Macarena de Triana de la que son muy devotos, se encargan un traje de faralaes para ferias y cuando viene al Rocío viene con un catavino al cuello de donde cuelga el móvil.- Hecha esta distinciones importantes el turista propiamente dicho lo podemos dividir en la siguientes categorías y en su caso subcategorias .- El explorador : Por lo general de moda unisex, parece recién salido de un tienda de Coronel Tapioca, cómodos a la par que modernos y funcional, pantalón corto, camiseta, gorro de paja, mochila , deportivas y lo que mas les distinguen es la botella de agua, muchas botellas de agua, supongo porque se habrán enterado de las restricciones de Emasesa o porque se creerán que el agua le siguen llegando a Sevilla por los Caños de Carmona.- Los grupos : Digamos que es una agrupación no individualizada de turista, carecen de personalidad propia , digamos que es la materialización del dicho "¿Donde va Vicente?, donde va la gente". Siguen cual pato migratorio en Doñana al guía que por lo general porta un banderita del país correspondiente de origen o lo que es peor paraguas de color chillones. Avanzan, se paran , escuchan, a voluntad de su cicerone que roboticamente le enseña en su idioma lo que ha enseñado cienes y cienes de veces.- Los japoneses : Digamos que son una subcategoria de la anterior, por determinadas características propias. Todos llevan la misma cara de despiste, miran a un lado y a otro como un borrico atao a una tapia, y van con el consabido cargamento gráfico de cámaras y vidreos , que como si fueran gafas de sol, todo lo miran a través de ellas. Todo monumento que se precie tiene permanentemente su grupo de japones.- Los perdios : Esto es una especie curiosa porque generalmente va por pareja . Nunca saben como llegar al hotel, como llegar a una estación, o como ver el monumento mas representativo. Uno los encuentra con facilidad, porque tiene la cabeza metida en mapas, guías Michelin, que por lo general miran siempre al revés de como deberían, y siempre discuten entre ellos respecto a cual es la mejor dirección a tomar. En caso de que lo encuentre , evítenlos, se llevaran usted explicándoles una hora el mejor camino y en la próxima esquina se volverán a perder .- Los tipical : Son aquellos que aun se creen que los sevillanos vamos por la calle Sierpes vestidos de toreros y nuestra mujeres son clones de Carmen que van vestidas de flamencas, fuman puros y llevan una navaja en la liga . Suena ridículo pero es cierto lo que estoy diciendo . Para ambientarse rebasan las fronteras del ridículo y se colocan un sombrero de la ancha de cartón por lo general rojo o con un clavel de plástico .A la menor oportunidad se te quedan mirando y convulsivamente te grita "!!Ole!!" o "!!Gitano!!" o cosas por el estilo.- La visita : Sin lugar a dudas los peores. "Mira que hemos aprovechado las vacaciones para que la niña conozca Sevilla, pero hijo que calor hace aquí no se como podéis vivir ( y a uno se le pone cara de moro de Queipo de Llano cruzando el desierto )" y lo primero que te pregunta es "¿Oye por aquí cerca habrá algún Corte Ingles o centro comercial, por aquello de las rebajas , porque con esta calor, no me apetece nada subir a la Giralda". Y al final la niña se va para su tierra, pensando que ha estado en un Sinai poblado de grandes superficies .- Y así podríamos seguir con una larga lista. Por eso recuerde que uno de los tributos por vivir en una de las ciudades mas monumentales de Españas son los turistas. Por eso sonría , sea amable y por encima de todo , hagan como con "los de la Ferias del Rocio" , sígales la corriente no trate de enseñarle nada de lo que ellos ya se traen preestablecido , que le dicen que si su señora leva una navaja en la liga, usted diga que si, que ve a un japonés fotografiar un contenedor de reciclado al lado de la torre del Oro, usted lo deja tranquilo , que recibe una visita que lo que quiere es ver Continente usted lo lleva a todos y así se irán contentos y no volverán mas . Dejen la Sevilla verdad, para los sevillanos que la aman de verdad Julio Dominguez Arjona
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