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EL TEMPLETE |
UN MAL PERDEDOR
A LA FRANCESA
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JULIO DOMÍNGUEZ
ARJONA 8 de Junio de 2011 Dice el refrán que
en la mesa y en el juego ( la política es un juego como otro cualquiera
donde los ciudadanos de a pie -no de carril tieso bici- somos simples fichas
) es donde se conoce al caballero .-
Hay que saber perder con elegancia, sabiendo estar a las maduras y sobre todo a las duras . No es que por saber perder no se sea mas o menoS competitivo, sino que una derrota no puede hacer perder un básico saber estar. - Nada más insufrible que ver a un mal perdedor, que ignora cual es su sitio ; que no solamente, no hace lo que debe, sino que actúa poniendo de relieve de una forma palmaria que no sabe asumir una cantada y abrumadora derrota. - No olvidemos que los políticos, todos lo políticos, al fin de cuentas son marionetas, sujetos a mas o menos hilos , según su grado de escalafón jerarquico dentro de un partido, pero dentro de su escaso espacio de maniobrabilidad está el saber despedirse, ( que importante es saber irse en esta vida , con estilo con paladar , ¿para cuando una educación y urbanidad para la ciudadania política ? ) cerrando la puerta tras de si .- No saber despedirse, es entender que somos sólo el final de un triste capítulo, sin acabar e inutilmente carisimo , dentro de una obra que es más amplia que nosotros, una obra y una historia que nos preceden y exceden, y esa obra se llama Sevilla , que durante tiempo demasiado tiempo ha estado es muy malas manos .- Cuando los políticos nos dejan. su voluntad se duele y resiste, protesta y reclama, porque no quisiera dejar lo que le deja, ni con agua caliente , no entienden , que despedirse es entender que podemos dejar las cosas antes de que nos dejen; con lo cual, suele ser menos traumática la separación.- Aunque como siempre les digo, es de agradecer a nuestra clase política, hasta donde les llega su clase y que se muestre tal como son , sin maquillajes, ni pátinas, sino en toda crudeza, por desagradable que esta sea .- Despedirse a la francesa, le llaman, aunque para ser sinceros, los que se despiden a la francesa pueden ser españoles, ingleses, ecuatorianos, rusos, estadounidenses, nigerianos, argentinos, vietnamitas y de cualquier nacionalidad (también franceses), porque la mala educación y la ingratitud no son patrimonio de tal o cual pueblo. Lo más chocante es que los que se despiden a la francesa suelen ser las personas que más tiempo hemos aguantado, soportado, padecido y más energía nos ha consumido . Personas que desaparecen, como si la tierra se las hubiera tragado, una vez que han recibido todo lo que andaban buscando , se van como uno de los nueve desagradecidos leproso sanados por Jesús (Lucas 17, 11-19) .- En fin queridos lectores , esto no es lo que hay, esto es lo que hemos tenido metido en el "ambulatorio de Plaza Nueva" y que gracias a Dios ( en primer lugar ) y a las urnas ( en segunda lugar ) , el "sábado santo del Rocío" , se pondrá fín , aunque sea de mala manera, pues recordemos que nunca es tarde, si la dicha ( aunque sea por calar ) es buena .- . Prohibida la
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