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| JULIO DOMINGUEZ ARJONA 20 de Marzo de 2011 Existe una Sevilla misteriosa llena de fantamas ( de los de verdad , de los otros "fantasmas" de carne y hueso, tiesos como tablas , sobre todo en fotogénicos eventos sociales hay muchisimos mas ) .La milla de oro de estos fenomenos, seriamente estudiados y documentados, están en la calle Arguijo o los sótanos de la Facultad de Bellas Artes ,próximos al Panteón de los Sevillanos Ilustres ( entre otros muchos ) son una buena prueba de ello .- Pero hoy les voy hablar de niños fantamas . Verán , les confieso publicamente y con absoluta sinceridad que un servidor no solo vió a uno de ellos, sino que incluso hablé con él , en un amanecer , en el barrio de San Bernardo croncretamente en la calle Cofia . Logicamente ustedes estan en su derecho de creerlo o no , aún a riesgo de que mis numeroso y leales detractores , pueden hacer una "buena leña" de descalificaciones de esta información, pero les aseguro que fue absolutamente real, pronto en la "cuaresma rociera" lo comentaré esta historia completa con mas detalle .- Tambien tenemos otro caso , hace algunos años de un niño de nombre Adrian , que acompañó solo, sin acompañamiento de un adulto, al paso del Misterio de la Estrella, desde el Altozano , hasta practicamente la entrada , en las primeras horas de la madrugada jaleando a los costaleros , hasta que algunos de los alli presente empezó a preocuparse , reparando precisamente por la hora que era, la corta edad que tenía y que estuviera alli solo y ... a pocos metros de la entrada , no se volvió a ver . Curiosamente un programa de radio cofradiero se hizo eco de este suceso e incluso hizo un llamamiento a lo "Quien sabe donde", por si este niño o algún familiar pudiera facilitar su paradero o información sobre él, sin obtener resultado alguno .- El nazarenito de Santa Isabel, era un niño de unos ochos años , cuya madre había fallecido hace poco que vivía concretamente en la calle Vergara número 9 y su padre trabajaba durante toda la jornada en los ferrocarriles en San Jerónimo, con limitaciones económicas llegó a un provisional acuerdo con las monjas del convento de Santa Isabel que conocian por la vecindad la tragedia que el había ocurrido a la familia, para que el niño estuviera a su cuidado practicamente durante todo el día, en el meritado convento .- El niño estaba muy ilusionado con la salir de nazareno en la vecina Hermandad de los Gitanos, ( recordemos que la Hdad durante muchisimos años tuvo su sede en la próxima iglesia de San Marcos ). Las piadosas monjas encariñadas con aquella desdichada criaturita recientemente huerfano de madre , decidieron coserle una túnica para aquel Viernes Santo por la mañana su padre lo metiera en las filas nazarenos , como hacen tantos padres y madres en la actualidad .- Tomasín , asi se llamada el protagonista de esta anécdota , tenía esa maravillosa obseción infantíl ( y no tan infantíl ) con la llegada de la Semana Santa , como tanto niños que ilusionados , van borrado en un calendario los días que le quedan para ver culminada su sueños cofradieros , Pero en plena Cuaresma el niño cae gravemente enfermo, los médicos , con las limitaciones médicas de la de la época , desconocen el origen de la enfermedad que no logra superar y fallece a los pocos dias .- Fue una tragedia lloviendo sobre mojado , pues tras la muerte de su madre el niño tambien moría , creando un dramático impacto en el barrio y en la congregación , las cuales lo amortajaron con la pequeña su túnica que nunca llegó a estrenar .-. Llegó la madrugada del aquel Viernes Santo, y un grupo de hermanos de los Gitanos vestidos de nazareno atravesaban la plaza de Santa Isabel camino de la Iglesia para efectuar su estación de petinencia y les llamó poderosamente la atención ver a las puertas del convento de San Isabel , un solitario nazarenito con su antifaz puesto y portando una varita . Los nazarenos comentaron la irresponsabilidad de eso padres de dejar a esa niño solo ( les aseguro que un servidor ha experimentado esas mismas sensaciones ) y se encaminaron hacia él para alcanzarlo y acompañarlos hasta el templo , pero al doblar la esquina el solitario nazarenito había desaparecido y solo encontraron la varita tirada en el suelo, la cual recogieron .-. Al dia siguientes estos hombres se personaron en el convento, donde comnetaron lo sucedido y llevando la varita a las monjas, ellas se dieron cuenta que era la que habian conseguido para Tomasín, la cual guardaban como cariñoso y doloroso recuerdo y que donde la guardaban sorprendentemente ya no estaba .- Han pasado muchos años de esto, pero todavía se siguen dando testimonio de un solitario nazarenito en la madrugada del Viernes Santo sevillano en los aledaños del sevillano convento de Santa Isabel. Posiblemente hoy dan mas miedos los seres... humanos que pululan y habitan, cotidiana e impunemente , en esa preciosa y destroza plaza de Sevilla .- Ustedes son muy dueños de creerlo o no, incluso de dibujar una complaciente sonrisa de incredulidad, pero no se confundan, los fantamas no son seres fantasmagóricos , ni emanan ninguna luz especial , quizás lo mas terrorífico es que son completamente normales ... yo vi uno .- |
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