JULIO DOMINGUEZ ARJONA Sevilla 10 de Junio de 2006
Don Victor José Gonzalez Ramallo, afortunadamente
para todos regresa, con motivo de la coronacion de la Esperanza de las
Trinidad :
No queríamos dejar pasar la oportunidad
que nos brinda la esperada coronación canónica de la Virgen
de la Esperanza de La Trinidad sin aportar una fotografía y una
anécdota que estimamos desconocidas sobre sus primeras salidas bajo
palio hace más de ochenta años. Como ya referimos en nuestra
anterior entrega del Coleccionable (VER
) la cofradía no dispuso de paso de palio hasta 1924 en que efectuó
su estación de penitencia el Jueves Santo con tres pasos, si bien
con una composición muy abreviada en el paso alegórico ( VER
). Como la tesorería de la hermandad no podía afrontar de
golpe los gastos que acarrea un paso enteramente nuevo, el teniente de
hermano mayor, don Gabriel Espinar del Valle se ofreció a adquirir
él unos varales lisos y un palio de terciopelo blanco. Gestionó
además la cesión de un manto de tisú de plata de la
Virgen del Carmen de la parroquia de San Gil y de los respiraderos y peana
por la hermandad de la Hiniesta. En estas circunstancias hizo la Virgen
de la Esperanza su primera salida bajo palio con enseres de tan diversa
procedencia. -
Ese mismo año, el señor Espinar
retiró los varales y el palio que el había adquirido, teniendo
que encargarse urgentemente un nuevo palio en septiembre a Juan Manuel
Rodríguez Ojeda, en este caso sobre terciopelo oscuro, sobre su
tonalidad exacta existen discrepancias, pues hemos encontrado referencias
a los colores negro, azul y morado. El costo del nuevo palio fue de 7000
pesetas pagaderas en letras mensuales de 125 pesetas y una extraordinaria
de 250 pesetas tras cobrar la subvención municipal de salida. Este
sería el primer palio propio de la Virgen de la Esperanza y es con
el que realizó la estación de penitencia a partir de 1925.
A esta primera salida bajo palio oscuro,
corresponde la fotografía que aportamos, en la que podemos distinguir
algunos detalles curiosos. Así los varales se adquirieron a la hermandad
de la Hiniesta y los candelabros de cola a San Roque. Pero sin duda el
hecho más curioso lo constituía el manto que lucía
la bella dolorosa. Procedía de la hermandad trianera de Madre de
Dios del Rosario. Como se comprenderá al tratarse de una imagen
de gloria, el manto resultaba corto para una Virgen bajo palio. Este contratiempo
se solucionaba colocando un tocado monjil de gran longitud que llegaba
casi hasta las caderas de la imagen tal y como podemos apreciar en nuestra
fotografía de hoy. El párroco de Santa Ana recibía
300 pesetas de la hermandad trinitaria en concepto de alquiler. En los
años siguientes la hermandad del Sagrado Decreto tuvo que recurrir
al préstamo de las piezas de la candelería de la hermandad
del Baratillo que en esos años estrenaba también paso de
palio para la Virgen de la Soledad. Se comprenderá el trabajo frenético
de priostía que suponía entre la madrugada y la tarde del
Jueves Santo desmontar, limpiar, fundir de nuevo la cera y volver a montar
en el paso de la Virgen de la Esperanza la candelería que había
utilizado el palio del Baratillo la noche anterior.
Contrasta esta precariedad de medios con el
esplendente paso actual que la hermandad trinitaria ofrenda a su Virgen
de la Esperanza, completísimo tanto en el aspecto de bordados como,
sobre todo, en el de la orfebrería. Digno trono para la más
bella dolorosa de Juan Astorga que hoy tendremos ocasión de admirar,
por fin, coronada.